martes, 19 de abril de 2011

Paradoja Divina... será que Dios quiere decirnos algo?

Qué "paradoja divina" es la beatificación de Juan Pablo II, tanto que por primera vez están de acuerdo los extremos, ortodoxos católicos y los llamados progresistas.

La razón, la pederastía, el caso concreto, Maciel y la negativa de Juan Pablo a hacer una investigación formal sobre tales denuncias.
¿Cómo puede enfrentar esto la iglesia cuando NECESITA de la beatificación ahora más que nunca, pero al mismo tiempo eso sería ir en contra de las bases cristianas?.

¿Que va a primar más en esta ocasión, la rigurosa moral, misma con la que juzgan severamente al otro, o la necesidad de poder? 
Muy Interesante, ¿o no?.

miércoles, 13 de abril de 2011

Tiro la bala y escondo la mano.

Hace más de una marcha que éste país ve morir a la gente en las calles; hace más del asesinato del hijo de Sicilia que nos preguntamos si es real que solo mueren los malos; hace más de miles de personas que se pide un alto, que se escucha un Ya Basta! no más sangre!; y por un momento me da la sensación de que esta vez un mensaje llegó a donde tenía que llegar, aunque con su cuota de distorsión.


Un Ya Basta! llegó, puesto que hizo eco en Felipe Calderón que en un discurso por demás ventajoso, dejó en claro que para él las miles de personas que marchamos en todo el país y fuera de este, obedecemos más a intereses políticos que sociales, y además nos tomamos el tiempo para hacer una especie de apología del crimen organizado, ya que según entendí (que puede ser por supuesto que entienda todo mal), somos tan ignorantes que no sabemos distinguir entre los criminales y los no-criminales (por no etiquetarlos como "buenos y malos" y caer en peores confusiones).

Es verdaderamente increíble que el señor Calderón se sienta ofendido por la marcha en repudio de sus ideales bélicos aunque le aplaudo por ser congruente con el des-entendimiento y egoísmo que siempre ha mostrado; pero decirme a mi, como mexicana, que él busca lo mismo que yo y que los 40 mil muertos, entre los cuales hay miles que son niños, son responsabilidad sólo del crimen organizado, es tratarme una vez más, como ignorante y tonta. 

Quizás lo que más molesta es que se marche en PAZ, que no escondamos nuestros reclamos y súplicas en el caos, y que por lo mismo sea tan fácil de leerse. Porque la lectura de "una marcha más" como la llaman muchos, puede ser tan clara como rebuscada, y esto depende en obvia medida, del grado de obstinación del lente con que se mire. 

Acava´11

martes, 12 de abril de 2011

Ser o no ser... mejor, hacernos como si...

Acabo de leer un texto titulado “Schopenhauer y los decapitados”, me clavé en la lectura tempranera pensando que iba a rescatar alguna propuesta interesante y fue realmente sorprendente lo que leí.

La escritora es Gaby Vargas, autora de 10 “Best Seller”, supuestamente la mujer más leída de México con más de 2 millones de lectores, y ganadora de varios premios. Yo no había leído nada de ella hasta que me topé con este interesante título y decidí prestarle atención… decepción total.

El aporte de Schopenhauer está en una sola frase (ni siquiera bien citada y sacada por completo de contexto) "crear el mundo que queremos ver",  después hace una pequeña alusión a la película "La vida es bella” y rescata la mentira piadosa hacia un niño con tal de que no participe de su cruel realidad de modo consciente.

Y ahora propone hacer lo mismo con los niños de este país en pos de una “salud mental”. Y nos habla del subjetivismo maravilloso que nos da la posibilidad de ver lo que queremos ver y dejar fuera lo que no nos gusta.
La cito textualmente:
“Entonces, ¿qué idea de México les quiero regalar a mis hijos? De acuerdo a Schopenhauer hay dos formas de vivir este mundo de desencanto.
Una opción es contaminar el ambiente familiar convirtiéndonos en voceros de los noticieros y conversar frente a los niños sobre todo lo malo que acontece. O bien, no hablar ni expandir las malas noticias; simplemente crear la magia y escoger regalarles, como Guido a su hijo y en lo posible, un mundo bello. Hablarles con pasión de este país, para sembrar sus encantos en su mente, referirnos a las tradiciones, la música, los poetas, la historia y ¡tantas cosas más!
Pero lo anterior es una irrealidad, podrás argumentar. Sí, pero como diría Schopenhauer, la realidad es lo de menos. Lo de más es la subjetividad, el cómo queremos ver la vida. Si no hablamos de los decapitados, evitamos las noticias frente a ellos y cuidamos lo que decimos, en lo posible simplemente no existirán”.

Y remata:
“Qué importa lo que pase en el mundo, lo que importa es cómo lo percibes. Incluso, "ante un problema –afirmaba el filósofo– debes saber que el problema no existe, lo que existe es cómo tomas el problema". Tú escoges”

Es decir, en palabras concretas, sigue haciéndote el tonto y vivirás más feliz.

Obviamente volví a leer el texto tratando de encontrar en algún parrafo algo que sugiriera sarcasmo.. pero a menos que haya perdido mi capacidad ácida para leer y criticar, no me encontré con nada que tranquilizara mi preocupación e indignación..

Obviamente la señora Gaby no nos da un método efectivo para explicarle a tantos niños víctimas directas o indirectas de esta delincuencia, que esto es solo un jueguito divertido y que los asesinatos de los que fueron testigos solo son parte del juego, y que, su papá, su mamá, su hermano, su abuela, o quien haya sido, se fue de viaje y va regresar algún día a sacarlo de ese triste albergue.

Ya no nos cabe el dilema de Hamlet a los mexicanos… ya no nos basta con preguntarnos si somos o no, basta “hacernos como si”… como si quisiéramos un cambio, como si amaramos al país, como si entendiéramos nuestra libertad y soberanía, como si respetaramos al otro, como si nos interesara nuestro hermano, nuestro pueblo, como si nos preocupara la situación… Hacernos como si, ese es ahora nuestro dilema.

La señora Gaby Vargas lo expreso magistralmente: “Es esta capacidad de interpretar las cosas lo que nos distingue unos de otros y nos humaniza”. Amén!.

Acava´11