Acabo de leer un texto titulado “Schopenhauer y los decapitados”, me clavé en la lectura tempranera pensando que iba a rescatar alguna propuesta interesante y fue realmente sorprendente lo que leí.
La escritora es Gaby Vargas, autora de 10 “Best Seller”, supuestamente la mujer más leída de México con más de 2 millones de lectores, y ganadora de varios premios. Yo no había leído nada de ella hasta que me topé con este interesante título y decidí prestarle atención… decepción total.
El aporte de Schopenhauer está en una sola frase (ni siquiera bien citada y sacada por completo de contexto) "crear el mundo que queremos ver", después hace una pequeña alusión a la película "La vida es bella” y rescata la mentira piadosa hacia un niño con tal de que no participe de su cruel realidad de modo consciente.
Y ahora propone hacer lo mismo con los niños de este país en pos de una “salud mental”. Y nos habla del subjetivismo maravilloso que nos da la posibilidad de ver lo que queremos ver y dejar fuera lo que no nos gusta.
La cito textualmente:
“Entonces, ¿qué idea de México les quiero regalar a mis hijos? De acuerdo a Schopenhauer hay dos formas de vivir este mundo de desencanto.
Una opción es contaminar el ambiente familiar convirtiéndonos en voceros de los noticieros y conversar frente a los niños sobre todo lo malo que acontece. O bien, no hablar ni expandir las malas noticias; simplemente crear la magia y escoger regalarles, como Guido a su hijo y en lo posible, un mundo bello. Hablarles con pasión de este país, para sembrar sus encantos en su mente, referirnos a las tradiciones, la música, los poetas, la historia y ¡tantas cosas más!
Pero lo anterior es una irrealidad, podrás argumentar. Sí, pero como diría Schopenhauer, la realidad es lo de menos. Lo de más es la subjetividad, el cómo queremos ver la vida. Si no hablamos de los decapitados, evitamos las noticias frente a ellos y cuidamos lo que decimos, en lo posible simplemente no existirán”.
Y remata:
“Qué importa lo que pase en el mundo, lo que importa es cómo lo percibes. Incluso, "ante un problema –afirmaba el filósofo– debes saber que el problema no existe, lo que existe es cómo tomas el problema". Tú escoges”
Es decir, en palabras concretas, sigue haciéndote el tonto y vivirás más feliz.
Obviamente volví a leer el texto tratando de encontrar en algún parrafo algo que sugiriera sarcasmo.. pero a menos que haya perdido mi capacidad ácida para leer y criticar, no me encontré con nada que tranquilizara mi preocupación e indignación..
Obviamente la señora Gaby no nos da un método efectivo para explicarle a tantos niños víctimas directas o indirectas de esta delincuencia, que esto es solo un jueguito divertido y que los asesinatos de los que fueron testigos solo son parte del juego, y que, su papá, su mamá, su hermano, su abuela, o quien haya sido, se fue de viaje y va regresar algún día a sacarlo de ese triste albergue.
Ya no nos cabe el dilema de Hamlet a los mexicanos… ya no nos basta con preguntarnos si somos o no, basta “hacernos como si”… como si quisiéramos un cambio, como si amaramos al país, como si entendiéramos nuestra libertad y soberanía, como si respetaramos al otro, como si nos interesara nuestro hermano, nuestro pueblo, como si nos preocupara la situación… Hacernos como si, ese es ahora nuestro dilema.
La señora Gaby Vargas lo expreso magistralmente: “Es esta capacidad de interpretar las cosas lo que nos distingue unos de otros y nos humaniza”. Amén!.
Acava´11