jueves, 24 de febrero de 2011

EL PELIGRO DE LAS PALABRAS

Desde ayer la gente le ha dicho a Felipe Calderón "represor", y los medios escritos y radiales han difundido a esas personas, del público, como cualquiera de nosotros, dando semejante opinión.

Creo que hay que tener cuidado con los juicios que emitimos, ya que obviamente no tenemos una prensa sensata e imparcial cuando está en contra de algo, entonces tenemos que ser nosotros mismos quienes empecemos a fijarnos en lo que decimos o repetimos.

"Represor" es un concepto tan fuerte que afortunadamente no tiene cabida en nuestro país en estos momentos. La diferencia entre marcar una represión concreta, en este caso, represión a la libertad de expresión, y llamar"represor" a alguien, es una linea muy delgada que mueve ideas erroneas (la mayoria de las veces), sobre todo cuando se habla en altos mandos.

"Represor" fue Pinochet, Videla, Franco, y tantos más que no mandaban sacar de un medio de difusión a una persona por emitir una opinión negativa, directamente los mandaban torturar, desaparecer o matar.

Pero es una palabra que ha adquirido moda, más que conciencia.

Es común oir hablar de los jucios a represores en la epoca de las dictaduras en Chile, Argentina, etc.. Asi que parece que se hace facil, tomar una palabra, sacarla de contexto e inyectarla en una sociedad que ya está bastante confusa (y difusa) y que repite sin analizar lo que le venden los medios y encima, la mayoria de las veces, se lo creen.


NO ESTOY DE ACUERDO CON LA CENSURA EN MI PAIS pero tampoco creo que Calderón sea un represor... le puedo decir de muchas maneras porque personalmente no comparto sus mentiras, ni sus ambiciones, ni su manera de "representarme", pero me molesta que le pongan un mote tan fuerte sin hacernos cargo de la importancia que tiene esa pequeña palabra, y de todo lo que encierra creer que un presidente es un represor.


Ayudemos a fomentar la conciencia, no el caos.

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